El rabito de la a


                                                               






Era Mario un hombre cabal, de los de toda la vida, formal, serio, nunca una palabra suya se dio en vano, meticuloso y ordenado, hombre de costumbres fijas de las que se salia muy raramente, y siempre por un buen motivo, en un pueblo como el mio, en el que todos nos conocemos mucho o poco, "Mario el de la Cañá" era casi una referencia horaria, cuando lo veiamos pasar por la carretera con su mobilette de regreso de la huerta, sabiamos que eran las ocho de la tarde, ni un minuto mas ni uno menos







6 comentarios:

Angelica Riascos dijo...

Me encanta la manera antigua o como se le llame en como esta escrito, te transporta a una epoca como de pueblo, es interesante como haces eso y me llevas alla, simplemente genial :))

guada dijo...

me dejas sin palabras, sigue así......besazos

relatos de lorca dijo...

A veces, Angelica, las historias y los personajes te marcan la forma de narrar, este salió así.

Gracias Guada, pero a ti, dejarte sin palabras, es muy difícil ............ No te callas ni debajo del agua.

Gracias a las dos.

Lrc

Camino dijo...

Se había hecho esperar...

Se me suscita una pregunta, ¿la gente veía lo que quería ver?

Besos

relatos de lorca dijo...

Los calores querida Camino, que son muy malos para la concentración y el recogimiento que se requiere para escribir.

No se que responder a su pregunta, la gente ve lo que piensa que es, aunque no lo sea, y de ahí el dicho " las apariencias engañan" aunque no se si era esa su duda.

Un fuerte abrazo y un enorme beso.
Lrc

...T dijo...

Quizás la gente solo vio lo que Mari@ quiso que vieran...